En qué consiste la guerra cristiana? 1. Consiste en un conflicto entre la voluntad y la sensibilidad. Por sensibilidad, como he dicho repetidamente


En qué consiste la guerra cristiana? 1. Consiste en un conflicto entre la voluntad y la sensibilidad. Por sensibilidad, como he dicho repetidamente

Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado

1. Hemos aprendido por la palabra de Dios que la mayor señal de un discípulo es la fidelidad. Ahora hablaremos sobre la señal de la valentia, la cual señala a aquellos que son discípulos verdaderos del Señor.

Mirad, todos los que encendéis fuego, los que os rodeáis de chispas: caminad a la luz de vuestro fuego y de las chispas que habéis encendido

Se pretende que todos los que en algún momento sean verdaderos santos de Dios, sean preservados por su gracia y Espíritu mediante la fe

Jaboc es el lugar donde Jacob luchó con el Señor. Fue allí donde se entregó por completo a Dios. Fue allí donde adquirió su nuevo carácter y su nuevo nombre: Israel. Fue allí donde derribó su último ídolo y obtuvo su mayor victoria.

Porque permites aquella mujer Jezabel, que dice que es profetisa, enseñar y engañar a mis siervos, a fornicar y a comer cosas sacrificadas a los ídolos

Para obtener la mayor libertad en Dios, uno debe renunciar a todos los derechos y convertirse en un siervo de por vida del Señor Jesucristo.

"Y faltando el vino..." A través del nuevo testamento el vino es asociado con la manifestación de la presencia de Dios por medio del Espíritu Santo.

Estas parábolas contienen quizás algunas de las verdades más profundas que el creyente pudiera obtener

¿Cuándo puede decirse con certeza que los cristianos han abandonado su primer amor?

Hechos 28:31 Predicando el reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento.

¡Ay de vosotros, intérpretes de la ley!, porque habéis quitado la llave del conocimiento; vosotros mismos no entrasteis, y a los que estaban entrando se lo impedisteis.

Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y ruega a Dios, si quizás te sea perdonado el pensamiento de tu corazón. Porque veo que estás en hiel de amargura y en prisiones de iniquidad. Hechos 8:22, 23

Las Escrituras nos dicen algo: que a la misericordia de Dios le costó venir a un mundo de pecado.

Estas palabras forman parte de la parábola del mayordomo injusto, o mejor dicho, un principio que nuestro Señor establece en relación con ella.

Mientras más permitimos que el Espíritu Santo nos transforme, más crecemos en el área del dominio propio.

Dijo también esta parábola: Tenía un hombre una higuera plantada en su viña, y vino a buscar fruto en ella, y no lo halló.

...quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente

Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, 6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,