Alejandro Huanca Acosta: Pastor cristiano, Fundador de la Escuela de Cristo Internacional en Bolivia. Propietario y Supervisor de: Radio Verdad y Vida. Fundador del Ministerio Evangelismo y Misiones A TODA CRIATURA.
Nuestra Misión:
La mayor Gloria
para Dios y el mayor bien
de las almas!
a través de:
Conocerle, Llegar a ser como Él
y Manifestarlo
La mayor gloria para Dios y el mayor bien de la humanidad, es decir: amar a Dios y a las almas, y buscar, como fin último, la suprema felicidad de ambos. Esto está basado en el mandamiento más grande «Amarás» Mateo Capítulo 22:37-40. Este mandamiento nos muestra la intención o virtud que sostiene todo, el camino, el motivo perfecto. Amarle a él con todo el corazón y a las almas con el mismo amor benevolente con que Dios las ama «el amor es la base de todo» es el fundamento más solido y no puede haber otro. La salvación de toda la humanidad es el supremo bien, el sentir del corazón de Dios y el nuestro. ¿Pero cómo podemos lograrlo? A través de: CONOCERLE, LLEGAR A SER COMO ÉL Y MANIFESTARLO.
Conocerle: Juan capítulo 17:3 “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado”. Filipenses. 3:8-10 Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo…. a fin de conocerle, y el poder de su resurrección. Solo conociéndole y teniendo una revelación continua de su persona, virtudes y vida divina es que podemos…
Llegar a ser como Él: Esta es la esencia del propósito de Dios, su finalidad, su objetivo más grande y glorioso para cada uno de nosotros, como está escrito…“A los que antes conoció, también los predestinó para que fueran hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.” (Romanos 8:29). Y solo llegando a ser como él podemos eficazmente…
Manifestarlo: Tenemos que ser una expresión de él, este es el testimonio que Dios nos mandó a difundir por toda la tierra, el testimonio de Su hijo, Su vida, Su enseñanza, Su evangelio. Salvar almas es el resultado inmediato de tener Su vida en nosotros, porque para eso vino nuestro Señor y fue eso lo que nos encomendó que hiciéramos hasta lo último de la tierra, el evangelismo y la tarea de formar discípulos es una expresión de su vida divina. Como está escrito: Gálatas 2:20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. Marcos. 16:15 Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
Sirve a Dios junto a nosotros
Y apoya ésta misión?
Mensajes del pastor Alejandro

De Donde Vendrá Mi Socorro
1Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro? 2 Mi socorro viene de Jehová, que hizo los...

El Llamado a subir y salir
Exodo 24 Entonces Jehová dijo a Moisés: Sube a mí al monte, y espera allá, y te daré tablas de...

LAS CARACTERISTICAS DE UN DISCIPULO
1. Hemos aprendido por la palabra de Dios que la mayor señal de un discípulo es la fidelidad. Ahora hablaremos sobre la señal de la valentia, la cual señala a aquellos que son discípulos verdaderos del Señor.

EL DOMINIO PROPIO
Mientras más permitimos que el Espíritu Santo nos transforme, más crecemos en el área del dominio propio.

LA NECESIDAD DE TENER AL ESPIRITU SANTO
La doctrina de la necesidad de la influencia divina para iluminar y santificar la mente humana se enseña con profusión en la Biblia

LA LEY DEL ESPIRITU DE VIDA
Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. Porque lo que era imposible para la ley,

EL PECADO DE LA MEZCLA
Cuando Elías apareció en escena, el concepto de separación del mundo y santidad a Dios se había perdido en la mente de Israel.

PORQUE SUFREN LOS JUSTOS
La Biblia habla de una "comunión de sus sufrimientos" (Filipenses 3:10). Es una hermandad de sufrimiento
“Llevando el Evangelio
A Toda Criatura”
Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.












