Samuel Fuentes

Nací en una familia cristiana, mis papas , en especial mi Papá siempre me inculcaban en las cosas de Dios, mi madre falleció cuando yo tenía mis 8 años , por lo que viví 5 años solamente con mi papá y hermano , hasta que mi padre se volvió a casar, a la edad de 17 años ya con una familia establecida  empecé a tener un interés por las cosas de Dios, pese a nacer en una familia cristiana  mi vida no mostraba aquello, por lo que a esa edad (17 años) yo luchaba con el tema de algunas adicciones que tenía, especialmente los juegos.

FUE la convicción de pecado que yo sentía en ese momento. Paso algún tiempo(semanas), empezaba a leer la biblia, escuchar predicas , etc., hasta que llegó un momento en el cual leyendo la biblia me topé con una enseñanza que hablaba de la blasfemia del Espíritu Santo, leyendo vi que el pasaje hablaba que el blasfemar contra el Espíritu Santo era el pecado imperdonable, mi cabeza asimilo mal el pasaje, y me entro un gran temor por ello, que al mismo tiempo me llevo a creer que yo había cometido el pecado imperdonable. En mi cabeza había pensamientos de insultos, recuerdos de esa experiencia, por lo que eso llevo a que yo tenga problemas de ansiedad y depresión. Recuerdo que la primera vez que vinieron esos pensamientos hacia mí, me dio un ataque de desesperación enorme a tal punto de pensar que yo ya no tenía salvación.

No fue un momento, fueron 2 meses en el cual mi vida estaba inundada en depresión profunda (constante las 24 horas), y 3 años luchando con la depresión que venía a veces (como recuerdos, o con las molestias en el pensamiento). Fue muy duro tanto para mí como para mi familia, recuerdo que a veces no podía dormir, incluso en mis mismos sueños pensaba en aquello, era completamente duro para mí, pensaba incluso que yo estaba poseído por un demonio, tuve experiencias muy fuertes, una de ellas fue el hecho de que me sentía tan pero tan vacío en el corazón que no hallaba algo que me hiciera sentir un poco mejor, fue muy doloroso. Muchas experiencias a lo largo de esos tres años, en todas esas experiencias recuerdo que sobre mi venia un sentimiento de culpabilidad enorme, grande, una incredulidad en mí, pues yo pensaba que nada podía solucionar este problema de depresión y ansiedad, que yo tenía que convivir con ello toda mi vida. Paso el tiempo, recuerdo que a principios de mi problema de ansiedad mi familia se salió de la iglesia anterior a la cual asistíamos, por lo que mis papas buscaban una iglesia en la cual congregarse , en ese tiempo fuimos a dos iglesias , por ultimo visitamos la iglesia comunidad cristiana verdad y vida(CCVV) , donde predicaba el Ptr. Alejandro Huanca, al visitar la iglesia, mi familia en especial mi padre sintió una seguridad en que la iglesia CCVV era la confirmación de Dios, el lugar donde Él quería que nos congregásemos, y realmente fue así.

Mi experiencia en la iglesia fue muy linda, y lo sigue siendo. Para mí fue un fortalecimiento y una gran bendición conocer la iglesia CCVV, Fue allí donde crecí espiritualmente, desarrollé más mi conocimiento con respecto a la palabra, pero aún más importante fue donde empecé a entender que tenía un deber con Dios, aun así, recuerdo que seguía en la lucha de la ansiedad, aunque ya no muy fuerte. Eran raras las ocasiones en las que venía ese recuerdo y pensamientos malos con una fuerza tremenda, el tiempo fue pasando, yo estaba estudiando en la universidad, hasta que sentí el llamado de Dios al servicio a tiempo completo. Recuerdo que a principios de mi conversión (17 años), justo a inicios del problema de depresión y ansiedad que tenía, yo sentía un llamado al servicio del Señor, mi mente no podía aceptar el hecho de hacer otra cosa que no fueran las cosas de Dios. No obstante me decidí a continuar con mis estudios, entre a la universidad pensando que era la solución a mi problema, pero realmente no fue así, Dios fue tocando mi corazón, llamándome al servicio, a un principio yo me resistía a aceptar ese llamado, esto por no querer defraudar a mis papas, pues ellos esperaban mucho de mí, aparte no era un alumno malo, sino aplicado. Después de 2 años y medio decidí de estudiar en la Universidad, decidí aceptar el llamado de Dios a mi vida.

Ya estando en el internado (servicio a tiempo completo), vinieron grandes luchas en mi vida, me deprimía mucho los pensamientos, venían con mucha fuerza, parecía que todo volvía a lo mismo, es más aun con una fuerza mayor, por lo que tuve algunas oportunidades de hablar con el pastor de mi iglesia (Ptr. ALEJANDRO HUANCA) él me aconsejaba, me animaba, me contaba algunas experiencias similares, con tal de que yo no dé lugar a ello. La situación empeoraba, a veces venía con una fuerza mayor, por lo que recurrí nuevamente a Conversar con el Ptr. Alejandro, recuerdo claramente ese día ¡!!. El vio que ese problema era muy grande en mí, por lo que debía cortarse lo más antes posible, pues ya era 3 años con el mismo problema. ¡Recuerdo que él me hablo de la parábola de los dos deudores, el me explico de él Gran! Perdón de Dios por nuestros pecados, (así como el rey perdono a su siervo una cantidad enorme de dinero), y no solamente ese sino el gran amor del hacia nosotros. También me explico que el siervo deudor no entendía el Gran PERDON que el Rey le daba porque después de perdonarle, él va a su consiervo y le pide aquel dinero que le debía. Al mismo tiempo me hablo del Sacrificio que Cristo hizo por nosotros derramando su sangre en la Cruz, y que aquella poderosa Sangre nos limpiaba de todo pecado. RECONOZCO QUE EL PECADO QUE TENIA ERA EL DE LA “INCREDULIDAD”.  Yo pensaba que no podía ser perdonado y perdía la esperanza en ello, lo que me llevaba a caer en el problema de ponerme ansioso y depresivo. Pude entender que la sangre de Cristo tenía ese poder, y que Dios me había perdonado una gran deuda (salvarme), faltaba que yo me perdonase a mí mismo¡!!!! Y entendiese ese Gran perdón que Dios ya había extendido a mi vida. Ya mi corazón estaba siendo tratado por Dios , hasta que vino la gran victoria de Dios a mi vida , un día llegue por la noche a casa del  pastor(ya internados) , le comente me sentía con depresión y ansiedad , hasta que él me dijo (EN LO QUE PUEDO RECORDAR):”No puedes dar más lugar a eso , tienes que creer que Dios ya te ha perdonado y dejar de pensar en eso, debes dejar que el  Espíritu Santo trate contigo, porque así  Él no puede tratar contigo, ya que tú no estás dejándole a El obrar!!. Estas palabras me llevaron a la última reflexión, ayune por casi 3 días y entendí que Era mi deber perdonarme, y al mismo tiempo entender que las COSAS VIEJAS YA ERAN PASADAS, por lo que pedí a Dios en arrepintiendo que me perdonase por mi incredulidad, y que me diese su gozo ¡!!. Para la gloria de Dios después de esa experiencia no volví a experimentar la ansiedad, ¡¡al día de hoy siento paz en mi corazón!!, sé que esa paz proviene de Dios, pues el cubrió aquel vacío que yo tenía, aun así, remarco mucho el hecho de entender que Él ya nos perdonó, y que nosotros también debemos perdonarnos. Deje que el E Santo tratase conmigo, y eso fue lo que paso. Al día de hoy me siento una persona gozosa en El Señor, aun aprendiendo (pues el camino del cristiano es así, constante aprendizaje), pero sin el problema de ansiedad y depresión, por último, menciono que solamente Dios puede ayudarnos a salir de este problema, nuestro deber es acercarnos al confiadamente, y pedirle ayuda, eso dice su Misma palabra:

Hebreos 4:16

 Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro

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